La campaña lanzada contra el nuevo sistema de Microsoft pretende destacar lo que a juicio de la Fundación son las consecuencias de uso del software propietario cuyo paradigma es Microsoft.
- Envenamiento de la educación: un porcentaje muy alto de los estudiantes manejan ordenadores con Windows por las presiones que Microsoft ejerce sobre las administraciones y que provoca que estén limitados para conocer otros sistemas.
- Invasión de la privacidad: a través de programas como Windows Genuine Advantage Microsoft con los que inspeccionar el contenido de los discos duros de los usuarios.
- Actuación monopolistas: Microsoft presiona a los fabricantes de ordenadores para una importante cantidad de equipos vengan con Windows preinstalado.
- Lock-in o bloqueo a los usuarios: la política de actualizaciones de Microsoft obliga a los usuarios a actualizar al dejar de dar soporte a versiones antiguas de software
- Abuso de estándares: Microsoft ha intentado frenar la estandarización de formatos libres como Open Document Format.
- Imposición de estándares DRM: programas como Windows Media Player suponen una mayor restricción a la copia o reproducción de archivos multimedia.
- Amenazas a la seguridad del usuario: Windows tiene un largo historial de vulnerabilidades de seguridad que comprometen la seguridad del usuario